La amplia gama de minerales, que se emplean solos o en combinación, permiten elegir el filtro más adecuado y específico en función del tipo de agua a tratar:
El cuarzo y la antracita son químicamente inertes y están disponibles en tamaños seleccionados para la filtración fina o la eliminación del hierro y el manganeso oxidados previamente (serie FQ).
El dióxido de manganeso es un mineral natural triturado sin aditivos. Sirve para eliminar el hierro y el manganeso presentes en el agua por medio de la oxidación catalítica (serie FM).
«Cullbon» es un carbón activado granular de origen mineral/vegetal con muy alta porosidad. Es adecuado para la absorción de olores, sabores y colores en el agua. Actúa principalmente como catalizador en el cloro, la causa de olores desagradables, y en las macromoléculas orgánicas, la causa de los sabores indeseables (serie FB).
«Cullmite» es un producto a base de carbonato de calcio y magnesio semicalcinados. Sirve especialmente para el agua potable, ácida y poco mineralizada. Este tratamiento permite que se produzca una reacción natural y espontánea de solubilidad en el consumo de «Cullmite», que es proporcional a la acidez presente en el agua (dióxido de carbono), obteniendo una sal neutra (bicarbonato), la cual proporciona al agua un pH neutro (serie FC).
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